lunes, 19 de febrero de 2018

Escoria

Hola, gente ¿Qué tal habéis pasado el fin de semana?

El mío ha sido bastante intenso y productivo. Sé que normalmente hago reseñas de libros, y últimamente de películas, pero hoy vengo a hablar de teatro. El viernes estuve en Madrid viendo una obra de teatro. ESCORIA. Os dejo primero de qué va, según su director, Juan Frendsa, y luego os cuento.

ESCORIA en Nave 73¿Qué pasa cuando se reúne un grupo personas que les da igual todo? ¿Qué sucede cuando tu enemigo quiere tu derrota y no hay negociación posible? Navegamos entre rabia, celos, ambición, poder, mentiras, miedos y gritos ahogados. La adolescencia es una etapa complicada de la que no todos salimos bien parados. Este es un homenaje a mi generación. Siempre he pensado que se han contado muchas historia sobre la guerra civil, pero muy pocas sobre la guerra que estamos viviendo y sobretodo la que estamos a punto de presenciar si no cambian las cosas. Pienso en qué puede pasar si unas cuantas personas se cabrean más de la cuenta y en cuales pueden ser las consecuencias. De esto habla Escoria, este es el tema en el que nos sumergimos para intentar salir indemnes.

Un grupo de estudiantes, formado por tres chicas y tres chicos, forman un pequeño grupo secreto con el objetivo de hacer justicia. Se dedican a hacer públicos los delitos de personas que, por el motivo que sean, nunca salen a la luz. Pero para eso están ellos. Están cansados de las injusticias, las mentiras, los dobles raseros... Tienen ganas de gritar y hacerse oír. Cada uno se encarga de una cosa, tienen su pequeña misión dentro del grupo y todo funciona correctamente, o eso creen. Pero los problemas no han hecho más que empezar, y es que solo les hace falta la presencia de una nueva persona, con sus nuevas ideas, para ponerlo todo patas arriba. Si ellos quieren gritar, el nuevo quiere hacerlo más fuerte. Si ellos quieren justicia, el nuevo quiere más que nadie. Si ellos quieren llamar la atención, el nuevo quiere hacer historia.

No quiero contaros mucho más porque, si algo tiene de especial esta obra, es que sorprende, desde el principio. La puesta en escena es asombrosa. Ya desde el inicio, con la presentación de los personajes, te quedas impresionado. Además, hablan sin tapujos, alto y claro, haciéndote a ti partícipe de cada uno de sus problemas, involucrándote de tal manera que, tienes la necesidad de levantar y chillar tan fuerte como ellos. Sorprenden, nada es lo que parece. Consiguen que la hora y media que dura la obra se pase como si fueran cinco minutos, pero, además consiguen, que rías, llores, empatices con ellos, te enfades y suspires de frustración, todo ello gracias a la interpretación de estos jóvenes actores, que demuestran que la edad no está reñida con la profesionalidad.

ESCORIA en Nave 73

Sobre los personajes, todos y cada uno de ellos son indispensables. Tienen marcado perfectamente su papel y saben cuál es su sitio. Un grupo de personas distintas entre ellas pero con el mismo objetivo, ayudar a los demás, aunque sus medios no sean los más adecuados. Por un lado, tenemos a Fran, el informático del grupo, ese que se esconde tras las risas y las bromas para ocultar lo verdaderamente jodido que está por dentro. Gerard, ese catalán, que grita y lucha por lo que cree que es su deber como ciudadano catalán, la independencia. Hugo, el macarra del grupo, pero que en el fondo es alguien que sufre como el que más, y que cuando tocan lo que más quiere, su hermana, no le importa pasar por encima de quién sea. Amaia, la líder del grupo, pero que, en el fondo, es alguien con unas inseguridades enormes que no encuentra su lugar. Bianca, la contable, alguien que oculta quién es en realidad, con la excusa de no hacer daño al otro, pero, en verdad, lo que no quiere es hacerse daño a sí misma. Dafne, la benjamina, esa que solo quiere que la vean como es en realidad, que dejen de tratarla como a una muñeca que está apunto de romperse. Y, por último, él, Jairo, ese soplo de aire fresco, solo hay que saber si llegará para llevarlos por el buen camino, o por el malo.

Espero que, si podéis, vayáis a verla. Como digo, no os dejará indiferentes, y os hará pensar. Mucho.

Todos los viernes. A las 20.00h
En Nave 73. Madrid


9 comentarios:

  1. Lástima que me quede tan lejos, porque realmente parece una obra con mucho carácter, como sus protagonistas, a pesar de su juventud.
    Les deseo mucha mierda (no me acostumbro a esta expresión!!) y que la obra sea todo un éxito!
    Besos!

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  2. Hola! Pues no sabía de esta obra y es que últimamente estoy un poco desconectada de todo, pero por lo cuentas creo que si fuera a verla la disfrutaría, así que en cuanto pueda lo haré.
    Besos!

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  3. Hola! No podré ir a verla pero la verdad es que tiene muy buena pinta. Gracias por la crítica.

    Un saludo!

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  4. Ya sabes que me encanta el teatro, así que me encantaría verla *.*

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  5. ¡Hola! A mí no me pilla cerca pero me alegra que tú la hayas disfrutado. Un besote :)

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  6. Oye pues tiene una pintaza tremenda el tema que están metiendo eh, la verdad es que no había escuchado de esta obra, pero desde ya te digo que me da coraje no estar cerca para adquirir entradas y verla, ojalá vengan a Sevilla.
    un bes🖤

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  7. Coñe, vaya título.
    No me importaría nada verla.
    Besos.

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  8. No soy muy de teatro, pero vaya, la obra que nos presentas tiene buena pinta, el argumento me parece interesante y esos personajes tan heterogéneos también. Lástima no ser de por ahí.

    Un saludo,
    Laura.

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